¿Quién soy?

mayo 25, 2018
En la vida real suelo sonreír más que en las fotos...

¿A ti también te cuesta definirte en una sola palabra?


Desde pequeño me han enseñado que me decante por algo que me guste mucho y dedique toda mi energía a ello… Lo intenté, pero me resultó imposible (y aburrido). Por eso me dedico a todas aquellas cosas que me apasionan.

Soy Carlos Mesa Espinosa, actor, escritor, community manager, redactor y gestor cultural. Descálzate, ponte cómodo… y bienvenido.

Invento historias desde que tengo uso de razón (de pequeño mentía como un cosaco). Poco después empezé a plasmarlas en un papel y más tarde pensé que quizás era buena idea subirlas a un escenario. Desde entonces se han representado más de una decena de piezas teatrales mías en ciudades como Madrid, Málaga o Valencia y he publicado junto a Cristina Salas la novela corta ‘Marta a medianoche’ (Mitad Doble, 2017. Premio Nacional de Micronovela).

¿Quieres saber más cosas sobre mí?
1. Nací en Málaga y en 2017 me mudé a Madrid. Hasta quién sabe cuándo…
2. Actualmente me formo como actor en el Laboratorio Teatral de William Layton.
3. Me llamo Carlos porque el mejor amigo de mi hermano en la guardería se llamaba así.
4. Yo quiero ser una chica Almodóvar.
5. O si no, al menos espero encontrarme con El Principito.

Me encanta conocer a gente nueva, así que bien sea para propuestas o simplemente para saludarme... ¡estamos a un mail de distancia!
hola@carlosmesa.es

EXPERIENCIAS | Cómo volar y no morir en el intento

diciembre 01, 2017

¿Alguna vez has soñado con volar? Pues te voy a poner un poquito los dientes largos: yo lo he conseguido. ¿Y cómo te quedarías si te digo que tú también puedes? ¡Prometo que estoy sobrio y no me estoy quedando contigo! La respuesta está en Hurricane Factory, que nos invitó a otros tres blogueros (Déborah F. Muñoz, María Orgaz y Alfonso Zamora) y a mí a probar la experiencia de volar en su túnel de viento que, dicho sea de paso, es uno de los más grandes de Europa y se encuentra en Sambyl Outlet Madrid.

Fly me to the moon...

Vale, hasta la Luna no vas a llegar, pero unos metros sobre el suelo sí. El pack básico se divide en dos pases de minuto y medio que, aunque parezca poco, se exprimen al máximo.

Yo para este tipo de cosas soy lanzado, pero tengo que admitir que una vez visto el percal te entra una mezcla de miedo y nerviosismo. Aunque parezca que no, le tengo aprecio a mi cuerpo. ¡Pero tranquilos!, no hay de qué preocuparse. Durante toda la experiencia un instructor te acompañará, y antes de volar te dan unas instrucciones básicas para que no te rompas la crisma o llegues hasta el infinito y más allá... Y vale, esto lo digo para meter miedo. Es más sencillo de lo que parece y apenas corres riesgos. Una vez superada esta masterclass te toca convertirte en un Teletubbie: mono, gafas protectoras, tapones para los oídos y cascos. Seguridad, seas bienvenida.

Antes de entrar los instructores nos dieron el gusto de hacer un show en el túnel que nos dejó a todos con la barbilla por los suelos. Oye, que en el telediario cuando hace viento sale la gente agarrándose a las farolas para no salir volando y las barbaridades que hacen estos señores, que parece que nacieron con un ventilador de frente.


Volando voy...

Y llegó el momento. Entras en el túnel con el instructor y únicamente tienes que relajarte y seguir sus indicaciones... El resto no sé cómo explicarlo, creo que estaba un poco colocado de adrenalina. Eso sí, uno de los momentos más guays es cuando el instructor te agarra y salís los dos volando muy, muy, muy alto. ¡Melena al viento!

Como podéis comprobar, durante el vuelo también aprovechan para sacarte algunas fotos. Eso sí, cuanto antes asumas que no vas a salir bien mejor para todos. Para muestra, un botón.


¡Nos vemos por los aires!

RELATO | El señor de rojo

febrero 26, 2017

Daniel, un niño de siete años, bajó las escaleras de su casa como cualquier otro fin de semana. Al llegar al salón, frente a la chimenea apagada, encontró a un señor de rojo. El señor de rojo había calculado que a aquella hora estarían todos durmiendo. Encontrarse con Daniel no entraba en sus planes.

—¿Papá Noël? —preguntó el pequeño Daniel sin llegar a creer lo que veía.

El señor de rojo se puso un dedo en los labios para hacer callar al niño.

Pero qué extraño… ¿qué hacía Papá Noël en casa del pequeño Daniel un sábado de agosto?

Menuda se armó en el vecindario cuando aparecieron las cuatro patrullas de policía.

RELATO | Camino a la fama

enero 21, 2017

Y allí estaba el autor, delante del escritorio y con el reloj marcando las cuatro de la madrugada. No apartaba la mirada de la pantalla ni un segundo. La cabeza le daba vueltas, pero tenía que continuar. Aquella novela que aún habitaba en un documento Word debía ser la más leída del país. Claro que lo sería: era su autobiografía.

La gente cuestionaba al autor cuando iba gritando a los cuatro vientos que iba a escribir un best-seller. Al fin y al cabo, él solo era un panadero del barrio de Vallecas.

«Solo interesan las biografías de los que están muertos», le dijeron una vez. Así que cuando el escritor-panadero puso la palabra FIN en la última línea del documento y se lo envió al primo de un amigo, que era editor, disparó contra su propia cabeza.

Al fin y al cabo sólo interesan las biografías de los muertos, ¿verdad?

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@soycarlosmesa