Pasa y ponte cómodo…

Te podría contar que soy malagueño (sí, allá donde economizamos el lenguaje), aunque desde hace poco Madrid me adoptó. Te podría contar que me llamo Carlos porque mi hermano me puso el nombre de su mejor amigo de la guardería. Te podría contar que mi mascota es un zorro de peluche... Pero mejor vamos por parte.

las letras...
No sé en qué momento cayó sobre mí un libro, pero desde entonces no he podido dejar de saltar de historia en historia. Luego decidí que qué mejor que crear las mías propias... Y hasta ahora mi cabezita no se ha estado quieta.

Empecé hace unos cuantos años con un blog literario, lo que me hizo conocer el mundo editorial, a muchos escritores y enamorarme aún más de las palabras. Más tarde descubrí el teatro, mi cabeza ató cabos y llegó a la conclusión de que debía subir mis letras a las tablas (y ponerlas ante alguna que otra cámara).

Un día nos juntamos Cristina Salas Rojo y yo y decidimos que por qué no escribir algo. Y si con ese algo podíamos, de alguna forma, abrir los ojos a las personas ante la trata de mujeres, pues mejor. Y de ahí nació Marta a medianoche, una "cosa" cortita (mezcla de narrativa, poesía y teatro) que resultó gustar al equipo de la Editorial Mitad Doble y nos hicieron un regalazo: el Premio Nacional de Micronovela.

los escenarios...
Con tres años tuve mi primer papel protagonista en la obra del colegio, pero acabé llorando. Con unos doce, salí corriendo de mi clase de arpa del conservatorio cuando tenía que tocar delante de una decena de padres. Quién iba a decir que mi lugar estaría sobre las tablas...

Pues desde que me subí en el instituto por primera vez a un escenario decidí que ya sólo me bajarían de ellos con una alarma de incendios de por medio. Mi ansias por hacer cosas nuevas llevó a crear Verecundo Producciones, con la que llevo unos años dando guerra. Mi cabeza debió pensar que aún así me aburría, así que decidió tejer el I Festival de Arte Clandestino de Málaga, un nuevo concepto de disfrutar de las artes escénicas en espacios secretos y no convencionales.

Un día se me encendió la bombilla: ¿por qué no unir mi yo lector y mi yo actor? Entonces nació mi andadura en el mundo de la narración oral (o cuentacuentos). Primero para pequeños, luego para convencer a los mayores de que los cuentos no son sólo para niños.

la comunicación...
«El arte no te va a dar de comer», dijo un sabio alguna vez. Y, tristemente, así es. El trabajo pasional no te llena la nevera, así que algo tenía que hacer para no acabar alimentándome del aire. Un día descubrí el maravilloso mundo de la redacción, el marketing de contenidos y la gestión de redes sociales que, en cierta forma, incluye mi pasión por las letras. El amor fue a primera vista. Caí rendido a sus pies... y acabó siendo pasional.

Así que desde entonces ayudo a pequeñas grandes marcas a comunicar quiénes son y a hacerse un hueco en el enorme universo de las redes sociales.


¿Quieres saber más?
  1. Los días de lluvia me ponen triste.
  2. Soy de Málaga pero no me gusta el mar. Mátenme.
  3. Mi libro favorito es El Principito. Un tatuaje lo demuestra.
  4. Mi segundo libro favorito es Alicia en el País de las Maravillas. Otro tatuaje lo demuestra. (¡Frikiiiiii!)
  5. No tengo comida favorita.
  6. Creo que estoy desarrollando una preocupante adicción por la crema de manos.
  7. Adoro el aguacate. ¿Por qué es tan caro?
  8. De mayor quiero ser Concha Velasco.
  9. No sin mi móvil (deformación profesional).
  10. Tengo más libros de los que podría leer en cinco vidas. Y sigo comprando.
  11. Audrey Hepburn me mira siempre mientras trabajo.
  12. He domesticado a un zorro de peluche. Se llama Foxy y de vez en cuando aparece por mi Instagram.